¿Qué es la enfermedad de Crohn?
La enfermedad de Crohn es una enfermedad crónica que inflama el tubo digestivo. A diferencia de otras enfermedades del intestino, puede afectar cualquier parte del recorrido, desde la boca hasta el ano, aunque lo más frecuente es que aparezca en la parte final del intestino delgado. Su inflamación es profunda: no solo afecta la superficie, sino toda la pared del órgano.
¿Qué es la enfermedad de Crohn?
Es una enfermedad inflamatoria del intestino que dura toda la vida. La inflamación aparece en tramos separados: hay zonas enfermas entre zonas sanas, como un camino con parches. Con el tiempo, esa inflamación profunda puede engrosar la pared del intestino y estrechar su interior, dificultando el paso de los alimentos.
Como la colitis ulcerosa, tiene periodos de brotes, cuando los síntomas empeoran, y periodos de remisión, cuando la persona se siente mejor. Pero a diferencia de aquella, que se limita al colon, la enfermedad de Crohn puede aparecer en cualquier punto del tubo digestivo.
¿Por qué ocurre?
No se conoce una causa exacta. Se cree que surge de la combinación de una predisposición familiar, una respuesta del sistema inmunitario que se descontrola y factores del entorno. El sistema de defensa, que debería atacar solo a invasores como bacterias dañinas, termina atacando también la pared del propio intestino.
No es contagiosa ni se debe a la alimentación por sí sola, aunque ciertos alimentos pueden empeorar los síntomas durante un brote. Tampoco es una enfermedad que la persona se provoque: es una condición crónica que necesita seguimiento médico.
¿Qué síntomas puede dar?
Los síntomas más comunes son dolor abdominal tipo cólico, diarrea frecuente, pérdida de apetito y pérdida de peso, y cansancio. Algunas personas también presentan fiebre leve, llagas en la boca o dolor en las articulaciones. La intensidad varía mucho: hay casos leves, con pocos brotes al año, y casos más intensos.
Como los síntomas se parecen a los de otros problemas digestivos, la enfermedad puede tardar en identificarse. La pista más importante suele ser que los síntomas vuelven una y otra vez durante meses o años.
¿Cuándo conviene consultar al médico?
Conviene consultar si el dolor abdominal o la diarrea se repiten con frecuencia, si hay pérdida de peso sin explicación, fiebre persistente, sangre en las heces o un dolor abdominal muy fuerte y repentino. El seguimiento regular es importante incluso en los periodos sin síntomas, porque la inflamación puede avanzar en silencio.
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.
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