¿Por qué se inflaman los senos nasales? (sinusitis)
Alrededor de la nariz hay unas cavidades llenas de aire dentro de los huesos de la cara: están en la frente, en las mejillas y entre los ojos. Se llaman senos nasales y su trabajo es producir moco, que mantiene húmeda la nariz y atrapa polvo y gérmenes. Cuando el revestimiento de esas cavidades se inflama, aparece la sinusitis, un problema que mucha gente confunde con un resfriado que no se quita.
¿Qué es la sinusitis?
La sinusitis es la inflamación de los senos nasales. Cuando el revestimiento se hincha, las aberturas por donde drena el moco se estrechan y el moco queda atrapado dentro de las cavidades. Ese ambiente húmedo y cerrado favorece la irritación y, a veces, una infección secundaria. Puede ser aguda, cuando dura pocos días o semanas, o crónica, cuando los síntomas persisten durante meses o vuelven una y otra vez.
¿Por qué se inflaman los senos nasales?
La causa más frecuente es un resfriado: el virus inflama la nariz y los senos al mismo tiempo. También la provocan las alergias, que mantienen la mucosa hinchada durante mucho tiempo, y las infecciones bacterianas que aprovechan el moco acumulado. Otros factores que dificultan el drenaje son los pólipos nasales, que son crecimientos blandos dentro de la nariz, y las desviaciones del tabique nasal, que estrechan el paso del aire y del moco.
Síntomas comunes
Los síntomas más típicos son la congestión nasal, el moco espeso que puede ser amarillento o verdoso, y el dolor o la presión en la cara, sobre todo en la frente, las mejillas y alrededor de los ojos. También son frecuentes el dolor de cabeza, la disminución del olfato y del gusto, la tos, el cansancio y, en algunos casos, la fiebre leve. El malestar suele empeorar al inclinarse hacia adelante.
¿Cuándo conviene consultar al médico?
Conviene consultar si los síntomas duran más de diez días sin mejorar, si la fiebre es alta, si el dolor facial es muy fuerte o si hay hinchazón alrededor de los ojos, cambios en la visión o dolor de cabeza intenso. También es prudente buscar atención cuando los episodios se repiten varias veces al año, para revisar si hay algún factor, como una alergia o un problema anatómico, que convenga estudiar.
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.
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